Aunque la decoración moderna puede constar de muchos elementos, hay una serie de características comunes que la definen, como las líneas rectas, los colores claros y la ausencia de ornamentación.
Simplicidad de líneas
Las líneas son rectas, refinadas y las superficies lisas. Si hay curvas, siempre se intenta suavizarlas. Esta simplicidad en las líneas contribuye a una de las características distintivas del estilo moderno: la sencillez. En este sentido, se asemeja al minimalismo, aunque sin ser tan extremo. De hecho, a menudo se inspira en el minimalismo, así como en los estilos industrial y nórdico.
Brillo
Los materiales, colores y superficies lisas buscan crear un espacio luminoso y abierto.
Funcionalidad
También en línea con el minimalismo, el estilo moderno evita la ornamentación y la sobrecarga de los espacios con decoración. Por el contrario, los muebles de estilo moderno están diseñados para ser funcionales. Sin embargo, esto no significa que no se puedan incluir objetos decorativos.
Calma, luminosidad, orden y serenidad son algunas de las sensaciones que transmite el estilo moderno.
Materiales de estilo moderno
La arquitectura moderna utiliza materiales como el acero, el hormigón, la piedra natural y el ladrillo. La madera, el vidrio y el cuero son algunos de los elementos utilizados en el diseño de interiores, dentro de la amplia gama de posibilidades que ofrece este estilo.
Colores
La simplicidad también se transmite a través de los colores. Por eso predomina el blanco, junto con otros colores complementarios como el marfil, el marrón y el gris.