La mejor época para viajar a Ibiza es de mayo a octubre. Sobretodo te recomendamos venir en julio y agosto, que son los meses cuando la isla se pone a su máximo con mucho ambiente, gente internacional y buena energía…Todo está a tope, las playas, discotecas, beach clubs, etc..¡Encontrarás a gente maravillosa por cada rincón de Ibiza! Sin embargo, si prefieres un ambiente completamente tranquilo y sin mucha gente, también te recomendamos los meses de invierno, aunque ten en cuenta que muchos negocios, como bares, restaurantes y discotecas, estarán cerrados.
Aquí tienes algunos lugares que no te puedes perder si vienes a la isla blanca.
Eivissa
Pasear por las calles del centro histórico de Dalt Vila (declarado Patrimonio de la Humanidad y rodeado por una muralla del siglo XVI) es sin duda una de las atracciones imprescindibles de la isla.
Mientras exploras las estrechas calles y rincones de este antiguo barrio, te encontrarás con lugares tan bonitos como la catedral, la plaza de la Vila, el ayuntamiento, así como galerías de arte, restaurantes, bares y tiendas de ropa y artesanía.
A medida que subes, encontrarás varios bastiones que ofrecen unas vistas impresionantes de la ciudad y el mar, así como la necrópolis púnica de Puig des Molins, una de las mejor conservadas del mundo.
Sin olvidar que esta zona ofrece una amplia oferta de ocio nocturno con varios bares y pubs, donde se puede ver a los promotores de discotecas paseando y haciendo publicidad.
Es Vedrá
Es Vedrá es uno de los lugares más mágicos de la isla y una visita obligada. Se trata de un islote de 382 metros de altura situado a 2 kilómetros de la costa y que forma parte de un parque natural.
Junto a él se encuentra su hermano menor, Es Vedranell, y juntos forman un precioso islote rodeado de un aura de misterio y leyendas. Al atardecer, cientos de turistas y lugareños se reúnen en la magnífica playa de Cala D’Hort y en los distintos miradores para contemplar una de las mejores puestas de sol y disfrutar de una de las mejores vistas de Ibiza.
La playa de Cala D’Hort es un lugar encantador para darse un baño y visitar su fotogénico embarcadero de madera. Junto a la playa se encuentra el restaurante El Carmen, donde se puede disfrutar de una deliciosa comida. Muy cerca se encuentra también la Torre de Es Savinar, una de las torres de defensa mejor conservadas de Ibiza y que ofrece las vistas más completas de Es Vedrá.
La isla blanca está llena de lugares y rincones maravillosos; sería imposible resumirlos todos en una lista. Lo mejor es descubrir Ibiza de forma espontánea, porque nunca se sabe lo que se va a encontrar.
Las Dalias de Ibiza
Si te encantan los mercadillos, este te va a encantar. De puro estilo hippie, el mercadillo de Las Dalias, situado en la localidad de Sant Carles, es otra de las mejores cosas que hacer en Ibiza.
Cuenta con más de 200 puestos y se celebra todos los sábados de 10:00h a 20:00h, aunque en verano también abre los lunes y martes de 19:00h a 1:00h. La mayoría de los artículos que se pueden encontrar allí son artesanía, ropa, joyería, discos y decoración.
Se puede comer y beber en las terrazas o, si se prefiere, se puede ir en coche al popular Bar Anita. En Las Dalias también se puede disfrutar de música en directo durante el día y continuar por la noche en la discoteca Akasha.
Parque Natural Ses Salines
El Parque Natural de Ses Salines, que se extiende desde el sur de la isla hasta el norte de Formentera, es otro de los lugares imprescindibles de Ibiza.
Esta zona protegida de 16 000 hectáreas, de las cuales 13 000 son marinas, sorprende a los visitantes con sus antiguas salinas, su enorme biodiversidad, sus playas de aguas cristalinas y sus fondos marinos repletos de vida.
Una de sus playas es Ses Salines, considerada por algunos como una de las más bonitas de la isla, destacada por sus dunas y sus aguas muy limpias, gracias a la Posidonia Oceánica, una planta acuática característica de este parque e incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta playa está repleta de chiringuitos como Beso Beach, Noho Beach y Sa Trinxa, donde es habitual ver a famosos pasando el rato.
Muy cerca se encuentra otra playa, Es Cavallet, protegida por dunas de arena y conocida por ser una playa nudista.
En este parque natural, no podemos olvidar la playa de Es Codolar, la cala de Sa Sal Rossa y las torres defensivas de Es Carregador y Ses Portes.